15-08-2016
Ya conocemos la actual crisis económica y humanitaria que se está viviendo en Venezuela, hasta ahora todas las noticas que hemos visto son relacionadas sobre la escasez de productos básicos como Aceite, Arroz y medicamento. Pero indagando un poco más descubrimos que el sector fúnebre no pasa desapercibido debido a esta crisis.
La falta de alimentos, medicamentos y la mayor inflación conocida en el país produce que la población pasé unas penurias que reducen claramente su calidad de vida, lo poco que hay es caro y la muerte de un familiar en Venezuela también ha subido mucho de precio.
La imposibilidad de conseguir ataúdes para enterrar a sus familiares hace que las familias tengan que recurrir a otras técnicas como ataúdes de cartón y a la incineración.
La falta de materiales para la construcción de ataúdes ha elevado tanto el precio de los pocos que quedan en el país que hace prácticamente imposible el acceso a estos por las familias. Actualmente existen unas 50 empresas que se dedican a la construcción de ataúdes en Venezuela pero más del 70% están paradas debido a que les es imposible adquirir materiales como los barnices, pegamentos, madera y aluminio para la construcción de los mismos.
Ante esta situación las familias solo tienen dos alternativas que son: La utilización de ataúdes de cartón (bio-cofre) y la incineración.
La primera alternativa permite comprar ataúdes a bajo precio pero aun así las familias tienen que afrontar el coste del velorio el cual también se ha reducido de las habituales 24 horas a 8 o incluso 4 horas. Otro coste importante es el nicho los cuales tampoco hay suficientes y también han disparado su precio por lo que la última opción de las familias es recurrir a la incineración.
La incineración es una solución que actualmente sigue siendo la más barata para la familias venezolanas pero dado que cada vez más gente la elige su demanda se está disparando y ya hay que pedir lista de espera para poder incinerar a sus familiares, se espera que el precio de esta también comience a subir más de lo que ya está ahora, unos 35 mil bolívares (3150 ?) y posiblemente volverá a convertirse en otro lujo más para las familias venezolanas.
¿Qué otra alternativas les pude quedar a estas personas en Venezuela?